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martes, 13 de agosto de 2013

LA ENSEÑANZA DE NONNA

LA ENSEÑANZA DE NONNA
Escrito por Claudia Rodríguez 

Recuerdo que reunidos en familia, nos dieron el diagnóstico de algo que padecía mi más hermosa abuela, Alzheimer.
Sin decir ni una palabra me vi envuelta en el silencio, intentado entender el por qué. De sólo pensar y sentir que llegaría el momento que no me recordaría después de tantas experiencias vividas en compañía de ella. Era como si me arrebatarán parte de mi vida. Sentí en ese instante rabia.
Me sumergí en tristeza en la medida que hablaban los mayores, para decidir por la vida de ella y detallando las etapas de la enfermedad, lo que vendría y para que debíamos estar preparados.
Yo seguía en mis silencios tratando de entender y asimilar la información que iba adquiriendo.
Luego de esa reunión pasaron algunos días y me encontré con una amiga que no veía hace tiempo, hoy estoy segura que Dios coloca a las personas justas en nuestro camino en el momento que así se requiere.
Le conté lo que sucedía conmigo, más también lo que ocurría con el ser que amaba. Me mencionó que esa enfermedad no era para quien la padecía el aprendizaje, sino para quienes le rodeábamos.
Fue entonces, cuando inicié un camino de búsqueda interna para intentar comprender cuál era la enseñanza de vida que ella deseaba otorgarme.
Cada vez que le iba a ver, me sorprendía el amor con el cual se dirigía a la gente. Su vista ya no era la misma, sin embargo aunque ya sólo observaba sombras, su mirada era más transparente, brillante y profunda como nunca le había visto. ¡Era una mirada llena de amor!
¡Todo lo encontraba bello! En sus silencios y tiempos de oración el sólo hecho de acurrucarme en su pecho sentía todo ese amor que habíamos cultivado toda la existencia.
El que olvidara mi nombre en ocasiones, o no supiera quien yo era, pasó a segundo plano. Porque lo realmente esencial, estaba en ese compartir con un lenguaje diferente, más saturado de vibración amorosa.
 Lográbamos unirnos a través de la música, cantábamos sin parar, ese era nuestro lenguaje de encontrar el punto medio entre su mundo y el mío.
El tomar sus manos, acariciarle y decirle te amo era el idioma que mejor comprendía.
Su desconexión con el mundo, imagino que tuvo que ver con algún estado de ella emocional decidiendo  vivir en otro plano. Es como si estuviese preparándome para esa nueva manera de comunicarse, en donde  aunque se encuentre ausente,  no significará que no esté presente.
Si bien es cierto, ese no pertenecer, era una mirada a la abstracción, como también  una bofetada a la vida. Mi pregunta fue ¿Qué ocurría en la mía, que una de las personas que más amo estaba enseñándome?
Fue en esta introspección hacia mi esencia, donde me di cuenta que se encontraba  gritando hacia un largo tiempo ya y yo no le oía. Me tomó y dirigió hacia mis dragones más poderosos. Llevándome a una lucha de tomar la responsabilidad de tomar las riendas de mi vida o seguir en esa zona de confort a la cual me estaba habituando a sobrevivir.
Allí entendí, que en el infinito amor de abuela, su sabiduría transmitida era el “Amor hacia la vida”, vivir el presente el aquí y el ahora, con una mirada amorosa, porque todo lo que había alrededor es bello, sólo bastaba saltar y descubrir.
Hoy a su  partida, sin duda nuestra comunicación será otra forma de lenguaje en planos diferentes, algo que ya aprendimos hacer.
¡Lo más increíble de todo! Fue  que su mente podrá haberla confundido, más jamás dejó de reconocerme su corazón. El triunfo se lo llevó el amor.
Ahora desde una playa observando el mar,  admiro la herencia  más grande que pudo haberme otorgado, mi padre. Donde, en parte gracias a él, debo mi existencia y mi presencia aquí y ahora, es VIDA
Y vida es recorrer, tomando las herramientas que papá y mamá nos concedieron, con la tarea de ir transformando los miedos, convirtiéndolos  en nuestra mayor fortaleza,  que en combinación con la belleza que brinda la sintonía del amor, nos permite co-crear ilusiones nuevas,  dirigiendo a mi Soy YO,  a la conversión de  luz plena.

 En donde toda una ascendencia ha contribuido con su historia a que hoy te escriba este relato de amor.